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“Actores vestidos de calle” de Luisa Castro

el 31 octubre, 2018 en Libro de la Semana

Actores vestidos de calle

Actores vestidos de calle

Castro, Luisa

ISBN

978-84-9895-338-1

Editorial

VISOR LIBROS

Mas información

Trece años después del ya casi inencontrable Amor mi Señor, y a las puertas de una nueva edición de su poesía reunida (en Visor Libros) que renueve la también agotada recopilación anterior, Señales con una sola bandera, de 2004, Luisa Castro ha regresado a la actualidad poética con un libro magnífico. Se trata de un libro muy consciente de sí mismo, muy meditado, pero no parece exactamente eso que se llama “un proyecto”, entre otras cosas porque es un libro escrito a lo largo de muchos años, y por tanto difícilmente podría ser unitario. Pero cuidado: no hace falta que sea unitario para que sea coherente.

Entre estos Actores vestidos de calle se agazapan dos tipos de intimidad: la de la observadora y la de la confidente. Hay, en efecto, cosas que llegan del exterior para primero herir y después inspirar a la poeta (como la masacre de la escuela de Beslán, en septiembre de 2004, que da pie al primer poema), pero la poesía es el género del yo por excelencia (algo que se suele olvidar por sistema siempre que, últimamente, se discute tanto sobre la “autoficción”…) y es en la propia privacidad donde Castro encuentra su mayor verdad, su principal impulso para escribir: “Desde hace tiempo / sabes de qué cosas debes prescindir, / no lo haces sin lágrimas, / te desprendes de parte de un tesoro, / el que te hunde, / el que te hunde, sí”.

En algún momento anhela Luisa Castro ”una libertad / que nunca tendrá la ligereza de lo salvaje”, y en verdad ha habido en su poesía desde siempre algo leve y algo animal, algo hospitalario y algo silvestre, dureza y a la vez ternura, algo familiar y hogareño disimulando una asfixiante violencia íntima. En este libro, sin duda el mejor suyo de versos hasta hoy, la poeta gallega vuelve a sus temas para afrontarlos con una madurez definitiva, y para elevarlos: “Para llegar a ser un ángel / me han hecho falta / cuarenta y nueve años”… La experiencia se alía con el talento en estos poemas, y la indagación en sí misma pasa también por la memoria: “¿Habría en tu equipaje sitio para los recuerdos / con una vida sin tacha?”    .

Leemos demasiados libros que dejan la sensación no muy acogedora de que son en el fondo productos de la propia literatura, libros que se derivan de las lecturas o las películas, y no de la vida. Por eso se agradece especialmente un libro con tanta alma como Actores vestidos de calle, tan claramente honesto, tan poco atento a “lo literario”, tan personal pero a la vez accesible, tan sabio y tan sugerente: “Se ha producido ya ese desgaste / que hace que la forma / no recupere nunca su función. / Vasijas rotas. / La sopa derramada. / Los crímenes. / ¿No estaba en tu mano evitarlos?”.

 

Premios 2018 del Gremio de Librerías de Madrid

el 17 octubre, 2018 en Noticias

El pasado jueves, 11 de octubre, el Gremio de Librerías de Madrid anunció el fallo de sus premios literarios de 2018.

En la categoría de ficción, el premio ha recaído en Mejor la ausencia, la primera novela de la profesora y escritora vasca Edurne Portela (a la que las libreras de la Librería Gil de Santander destacaban en nuestra contribución al Día de las Escritoras del pasado día 15 de octubre), editada por Galaxia Gutenberg. Según el jurado, “es ésta una novela de aprendizaje descarnado a todos los niveles. La autora ha conseguido hacer trascender lo privado e íntimo de la violencia intrafamiliar y ha sabido elaborar sutil pero rotundamente el reflejo (e impacto) que esta tiene en lo público, cultural y social, enmarcándola, además, en un momento de la historia de España que marcó a una generación entera”. Ha quedado finalista la novela El dolor de los demás (Anagrama), del narrador murciano Miguel Ángel Hernández.

En poesía, los libreros y libreras de Madrid han decidido destacar el último libro de la madrileña Pilar Adón, Las órdenes, editado por La Bella Varsovia (y que fue reseñado en su día en Los Libreros Recomiendan). Se trata, según el jurado, de “un conjunto de poemas valientes de lucidez descarnada que remueven la conciencia, que te obligan a meditar y que desde su perfecto equilibrio, consigue que todos comprendamos desde la belleza y el dolor, desde la reflexión y el sentimiento, una historia de hijas y madres, una genealogía de la mujer a través de los ojos de una autora de la que conocíamos su maravillosa capacidad narrativa y que escribe un poemario rotundo e inolvidable que agita nuestras certezas”. El libro finalista, Lo seco, de la malagueña Isabel Bono (editado por Bartleby) también fue recomendado en nuestra página.

En la categoría de ensayo, el galardón de las librerías de Madrid ha recaído en el veterano profesor e historiador Santos Juliá, por su libro Transición. Historia de una política española (1937-2017), publicado por Galaxia Gutenberg. Al reconocer ese título, el jurado ha reconocido también que “busca premiar, más allá de un libro ejemplar, la trayectoria intelectual y profesional de su autor”, pues “creemos estar ante la historia definitiva de un período histórico trascendental para entender nuestro presente como país”.

Podéis encontrar más información aquí, en la página del Gremio de Librerías de Madrid.

III Día de las Escritoras

el 15 octubre, 2018 en Recomendaciones temáticas

Un año más, y van ya tres, los buenos lectores estamos convocados esta tarde a la Biblioteca Nacional de España para celebrar el Día de las Escritoras. Organizado por la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE), la Asociación Clásicas y Modernas (CyM) y la propia Biblioteca Nacional, esta tercera reunión ha sido coordinada por la periodista Joana Bonet y el programa ha sido diseñado bajo el lema “Rebeldes y transgresoras”. A lo largo del día de hoy se leerán textos de María de Zayas, Teresa de Jesús, Juana Manso, Rosalía de Castro, Rosario de Acuña, Filomena Dato Muruais, Carmen de Burgos, Delmira Agustini, Victoria Ocampo, Aurora Bertrana, Magda Donato, Sorne Unzueta Lanzeta (Utarsus), Ángela Figuera Aymerich, María Zambrano, Idea Vilariño, Ana María Matute, Carmen Martín Gaite, Josefina Aldecoa, Alejandra Pizarnik, Esther Tusquets o María-Mercè Marçal.

Si el año pasado nos unimos a la convocatoria proponiendo un posible canon de diez escritoras indispensables (sólo una entre las miles de listas posibles) este año en Los Libreros Recomiendan hemos pedido a diez libreras españolas independientes que mencionasen a una sola escritora por la que sintieran una debilidad especial. El resultado refleja la diversidad de tiempos y tonos: escritoras del pasado y del presente, españolas y americanas, narradoras, ensayistas y poetas:

 

CONCEPCIÓN ARENAL (El Ferrol, 1820 – Vigo, 1893)

“Siempre la he visto como la más humana pese a su gesto adusto”, afirma Pilar Eusamio, de la Librería Los Editores (Madrid), al hablar de Concepción Arenal. “La faceta que más me gusta de ella -añade- es la de la defensa de las mujeres desfavorecidas, las invisibles. Y siempre a través de la educación, de la formación, de su trabajo en las cárceles…”. Concepción Arenal ha regresado felizmente a la actualidad gracias a la monumental biografía que la catedrática Anna Caballé acaba de publicar sobre su figura, abordando vida y obra de un modo exhaustivo y a la manera de los biógrafos clásicos, y encontrando en el Museo de Pontevedra unos archivos de obra literaria inédita que, según la profesora barcelonesa, son extraordinarios. Poemas y teatro que se unirían así al decisivo caudal ensayístico que convirtieron a Arenal, en tiempos no precisamente propicios o amables para las pensadoras españolas, en una referencia europea de la pedagogía. Nunca salió de España, pero sus ideas se debatían en los foros más prestigiosos y vanguardistas. Ahora es el momento de conocerla mejor en España.

 

EMILIA PARDO BAZÁN (La Coruña, 1851 – Madrid, 1921)

Como, aparte de un cuarto propio, dice tener “un cuarto de gallega” en su ADN, Cristina Sanmamed, de la Librería La Puerta de Tannhäuser (Plasencia, Cáceres), menciona a Rosalía de Castro y a Emilia Pardo Bazán, a las que ha releído con atención últimamente. En concreto, dice, “he leído este verano los Cuentos góticos en Uve Books y me han chiflado. Maravillosas las escritoras del siglo pasado”… Lo cierto es que ambas son felizmente inevitables al repasar la lista de las principales escritoras españolas, por exigente o exigua que sea esa nómina, y ambas son reeditadas con una frecuencia aceptable. Cátedra acaba de recuperar La mujer española y otros escritos, mientras que sus magníficos Cuentos o sus obras más conocidas no dejan de reimprimirse y comentarse, principalmente Los pazos de Ulloa, de la que hay una nueva edición filológica que de algún modo, y como amago de reparación, mete por fin a doña Emilia en la Real Academia Española. Quien quiera leer las sabrosas y turbulentas cartas de la reina del naturalismo español a Benito Pérez Galdós, también encontrará una edición, y, agotada su mejor biografía (de Eva Acosta), quienes gusten de los libros de autores sobre autores podrán encontrar una aproximación de Cristina Fernández Cubas. Leopoldo Alas ‘Clarín’ decía de Pardo Bazán que “tratar con ella es aprender mucho”: nosotros no podemos irnos de tertulia con doña Emilia al Ateneo, pero sí acceder a lo mejor de su trabajo, ya inmortal.

 

CARMEN DE BURGOS (Almería, 1867 – Madrid, 1932)

Rocío Valverde, de la Librería Jarcha (Madrid), no se lo piensa apenas y lanza enseguida el nombre de Carmen de Burgos, a la que considera todavía “cercana”. Editorialmente, desde luego, lo está, porque Huso acaba de recuperar La mujer moderna y sus derechos, y el año pasado Uve Books rescató El hombre negro (reseñada en nuestra página por los libreros de La Puerta de Tannhäuser). Esta pequeña narración abordaba ya el asunto de los matrimonios fracasados por infelices (afrontado también por ‘Colombine’ en La malcasada, actualización consciente y puesta al día, por moderna, del tópico medieval, aparte de un retrato bastante duro –y un poco autobiográfico– de su Almería natal en aquel tiempo), asunto que también la ocupó fuera de su gabinete de escritura, ya que Carmen de Burgos fue una de las principales activistas de sus años a favor del divorcio (y de hecho ella se separó a su manera, marchándose a Madrid con su única hija para escapar de un matrimonio precoz y amargo). Periodista profesional admirada por Francisco Giner de los Ríos, proto-corresponsal de guerra (en Marruecos), masona, anticlerical, republicana y feminista, lo tenía todo para quedar en 1939 aún un poco más sepultada de lo que ya lo estaba su cuerpo desde 1932, pero el tiempo, en este caso, ha hecho un trabajo positivo y nos la ha ido devolviendo poco a poco.

 

GIOCONDA BELLI (Managua, 1948)

Siempre que se habla de la nicaragüense Gioconda Belli es inevitable, casi ritual, referirse a su paso por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, pero la no mucho menos guerrillera Miren, de la asociación cultural y librería Mujeres y Compañía (Madrid), la quiere en esta lista por “revolucionaria y combatiente”, sí, pero sobre todo por la calidad de sus poemas y la fuerza de sus novelas, que la han convertido en una referencia de la literatura centroamericana de las últimas décadas, aparte de en un ejemplo de cómo conseguir millones de lectores sin apearse de la autoexigencia. En los años 80 militó en el Partido de la Izquierda Erótica y ese curioso nombre reúne tal vez los dos elementos más llamativos, si no los cruciales, de su literatura: desde su primer y premiado poemario, Sobre la grama, de 1972, su reivindicación del cuerpo femenino y su modo de afrontar la sexualidad son llamativos, sobre todo porque ese erotismo no sólo no es incompatible con asuntos socio-políticos sino que, al contrario, casi se desprende de ellos, en correspondencia natural: “Ah, Nicaragua, / vos sos mi hombre / con nombre de mujer. [...] Estoy enamorada de vos, / perdidamente enamorada, / y si te he dejado no es por mucho tiempo, / no es para olvidarme de limas y cadenas, / no es para olvidar lo que no hay que olvidar”…

 

CHANTAL MAILLARD (Bruselas, 1951)

Tras poner sobre la mesa con especial entusiasmo el nombre de Julia Uceda (“esa genia de las palabras a la que obligatoriamente debe conocerse”), y también los de Olvido García Valdés e Isabel Escudero, la librera Marta Bosque, de la Librería Anónima de Huesca, opta por la belga pero malagueña Chantal Mailard, dado lo reciente que está la publicación de sus dos últimas obras: el poemario Cual menguando y el ensayo ¿Es posible un mundo sin violencia? Experta en culturas hindús, sobre las que ha escrito varios ensayos (el último lacónica pero significativamente titulado India), traductora de Henri Michaux o autora de diarios (algunos realmente dolorosos, como Filosofía en los días críticos), Maillard se quiere ante todo poeta, y es una particular perspectiva de la poesía la que tiñe y condiciona toda su obra literaria. Testimonio de la intensidad pero también del espanto, la escritura indagadora y a veces obsesiva de Maillard ha ido ganando lectores y prestigio. Su poemario Matar a Platón obtuvo en 2005 el Premio Nacional de Poesía.

 

ELVIRA LINDO (Madrid, 1962)

María Vaquero, de la Librería Todolibros (Cáceres), trae a esta nómina a Elvira Lindo, de la que, según afirma, le gustan todos sus registros: reportera, columnista, guionista de cine, escritora para niños y, claro, novelista. En su último libro, el estupendo diario Noches sin dormir. Último invierno en Nueva York, la propia autora entendía con resignación que “haber escrito humor resta puntos” (a la hora de acceder a cualquier tipo de Parnaso literario), y es tristemente cierto que a veces la “literatura seria” no acepta o no perdona las excursiones por la literatura infantil, sobre todo -nos tememos- si son flamantemente exitosas (Lindo es la autora de la hiper-leída serie de aventuras y desdichas de Manolito Gafotas). Pero la madrileña ya demostró en novelas como El otro barrio que, si hay que ponerse seria, sabe hacerlo tan bien como la mejor, aunque, según revela en el diario citado, escribía siempre con «esa mezcla de pereza y dispersión que convierte esta tarea de escribir en un martirio». Noches sin dormir es en cambio el libro de una escritora veterana que de pronto se relaja y se suelta y entonces, acaso inesperadamente, da lo mejor de sí, en un texto vivo, divertido, tierno y sagaz que abre su obra a un futuro aún más luminoso.

MARIANA ENRÍQUEZ (Buenos Aires, 1973)

Sonia y Amparo, de la Librería Palas (Sevilla), son admiradoras de la cubana Mayra Montero, insuficientemente editada en España, pero al final se deciden por incorporar a esta lista a la argentina Mariana Enríquez. Desde que sus libros comenzaron a circular por España ha ido simultáneamente sobrecogiendo y convenciendo, con los cuentos de Los peligros de fumar en la cama o, en un título precioso, Las cosas que perdimos con el fuego, en los que simplemente reinventa el género literario del terror, generalmente poco frecuentado y muy poco vistoso en nuestro idioma, con resultados sorprendentes en lo argumental y sobresalientes en lo literario . En este 2018 ha llegado hasta nosotros un registro suyo diferente, en forma de retrato de Silvina Ocampo, La hermana menor.

 

EDURNE PORTELA (Santurce, 1974)

Las libreras de la veteranísima Librería Gil (Santander), con Paz Gil Soto como portavoz, vacilaron entre Pilar Adón y Edurne Portela, semanas antes de que, casualmente (¿o no?), ambas hayan sido premiadas por el Gremio de Libreros de Madrid, la madrileña en poesía (por Las órdenes, que ya reseñamos aquí), y la vasca en narrativa, por Mejor la ausencia. Lo cierto es que esta novela no ha dejado de cosechar éxitos, reconocimientos y lectores desde que se publicó, casi como complemento narrativo al ensayo El eco de los disparos, que ya había impresionado a crítica y público un año antes, en 2016. Dentro de la ya amplia cosecha de bibliografía sobre ETA post-ETA (tanto en castellano como en eusquera, tanto en novela como en ensayo), el díptico de esta profesora destaca por su sensibilidad y su fuerza simbólica. El Gremio de Libreros de Madrid ha visto en Mejor la ausencia “una novela de aprendizaje descarnado a todos los niveles” y considera que ha acertado al retratar “un momento de la historia de España que marcó a una generación entera”.

 

ELVIRA NAVARRO (Huelva, 1978)

Tras mencionar a Maria-Mercè Marçal (de la que se sabe versos de memoria), Ángela Figuera Aymerich y Olga Orozco, y puesta a elegir entre narradoras españolas jóvenes, la poeta Elvira Lozano, del Centro Social-Librería La Pantera Rossa (Zaragoza), duda entre Sara Mesa, Llucia Ramis y Elvira Navarro, pero al final se queda con su casi homónima, de la cual recibió hace unos años un taller de escritura autobiográfica que recuerda como “una delicia”. Elvira recomendó a Elvira leer Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan, y fue un gran consejo, pero Lozano ya andaba deslumbrada (con razón) con La trabajadora, de Navarro, donde la librera vio “fragmentos de prosa que simplemente me maravillaban. No hace virguerías con la palabra, la utiliza de forma precisa, que es mucho más poderoso”. Elvira Navarro venía de debutar con el desasosegante La ciudad en invierno y perseverar en La ciudad feliz, y su último libro hasta hoy es Los últimos días de Adelaida García Morales. Si algún día la ven paseando por barrios alejados es porque anda preparando algo sobre la periferia de Madrid.

VALERIA LUISELLI (Ciudad de México, 1983)

Antes de ser, entre otras cosas librescas, una de las libreras de la prometedora nueva etapa de Cervantes y Compañía (Madrid), Raquel Vicedo anduvo por el estimulante sótano de Sexto Piso, y de aquellos años guarda el orgullo íntimo de haber sido la editora de Valeria Luiselli. El último American Book Award, fallado en agosto, da la razón a nuestra librera, pues, premiando el ensayo Los niños perdidos, consagra definitivamente la obra de una joven mexicana que ya deslumbró con su debut, el también teórico Papeles falsos (donde entendía que “Aprender a hablar es darse cuenta, poco a poco, de que no podemos decir nada sobre nada”), interés que continuó con las ficciones (ma non troppo…) Los ingrávidos (“también la felicidad depende de la sintaxis”…) y La historia de mis dientes. El prestigio futuro de esta todavía treintañera está ya blindado por esos cuatro títulos inaugurales, pero este último estudio premiado, sobre los menores que viajan solos a Estados Unidos desde países del Sur (“las historias difíciles necesitan ser narradas muchas veces”), le ha dado una visibilidad definitivamente internacional. Su escritura parece sencilla pero no lo es, dice Vicedo, quien cree además que tras su fulgurante talento como escritora se aprecia sin embargo el enorme trabajo de reflexión o documentación que sostiene sus textos.

[ La foto de Gioconda Belli es de Denise López y está tomada de la página web de Seix Barral; la de Mariana Enríquez está tomada de la página web de Anagrama y es de Nora Lezano; la de Chantal Maillard es de Bernabé Fernández y está tomada de la página web de Tusquets; la foto de Elvira Navarro es de Asís G. Ayerbe; la de Edurne Portela está tomada de la página web de Galaxia Gutenberg. ]

“Poesía reunida” de Roberto Bolaño

el 4 octubre, 2018 en Libro de la Semana

Poesía reunida

Poesía reunida

Bolaño, Roberto

ISBN

978-84-204-2886-4

Editorial

ALFAGUARA

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Hace ya mucho tiempo que ha quedado definitivamente certificado que, en contra de lo que algunos creyeron, el prestigio que se ha instalado sobre el nombre y la obra de Roberto Bolaño es mucho más que una moda o un malentendido pasajero. Unos años después de la aparición de la apoteósica (y apocalíptica) 2666 (ese sublime acercamiento al mal en el que sentimos que Bolaño estuvo a punto de acceder a una verdad desconocida e insoportable), que se unía a Los detectives salvajes, Amuleto, o esa obra maestra de página y media titulada «Jim» (cuento incluido en El gaucho insufrible, y ahora en la recopilación de Cuentos completos de Alfaguara), como muestras del talento abrumador del escritor chileno, nos llegó en 2007 La Universidad Desconocida, un libro que reunía toda su obra poética, tal como él —al parecer— la tenía ordenada y preparada. Pero diez años después todavía ha podido ser ampliada, con poemas perdidos o dispersos por revistas y plaquettes, más apéndices, índices y un claro aire de proyecto definitivo. Y viene precedida además de un prólogo, brillantemente argumentado, de Manuel Vilas (de quien ya reseñamos aquí su exitosa Ordesa), quien da en el clavo en muchas cosas, y también en el balance: “Hay mucha desesperación en la poesía de Roberto Bolaño. Tal vez porque la contemplación de la vida y del mundo de finales del siglo XX producía extrañeza, destemplanza y angustia. Producía una desesperación inteligente. Yo diría que ése es el sentimiento que predomina en esa poesía: una angustia que viene de muy adentro y que acaba siendo luminosa”.

Habrá quien piense que también la poesía de Bolaño brilla especialmente en los fragmentos en prosa, y especialmente en los que, bajo el título «Gente que se aleja», ya se publicaron en Amberes: cincuenta y siete párrafos en los que se insinúa una de esas historias inquietantes que él sabía forjar, concebidos desde un punto de vista explícitamente cinematográfico, como queda claro en «acotaciones» del tipo «Fundido en negro», «Primer plano de…», «La cámara se va alejando» (y es, por cierto, una película que podría dirigir David Lynch: bucles temporales, policías y detectives, pasillos siniestros, chalés abandonados, sexo mecánico, mujeres sin boca, un «jorobadito»…). Hay un personaje que afirma que “escribo para ver qué pasa con la inmovilidad y no para gustar” y no es difícil ver en ello una declaración de principios del propio Bolaño, así como, seguramente, cuando de otro (¿o el mismo?) personaje se dice que «Nunca ha pedido gran cosa de la vida, le basta con un cuarto y tiempo libre para leer».

Pero también la poesía en verso es vocacionalmente narrativa en Bolaño, y, desde luego, antisolemne, alérgica a cualquier intento de responder a las preguntas que no se pueden responder o que no tienen respuesta (aunque, paradójicamente, a veces con esa actitud se llega a una respuesta convincente): «El misterio del amor siempre es / el misterio del amor / y ahora son las doce del día y / estoy desayunando un vaso de té / mientras la lluvia se desliza / por los pilares blancos / del puente».

Resulta difícil escribir sobre un libro como éste, tan preñado de misterios, tan lleno de interrogantes y de obsesiones privadas: una tal Lisa, un tal Gaspar, Chile, México, Barcelona, los «detectives», la lluvia, los faros, o incluso ese omnipresente «Roberto Bolaño» que podría considerarse —muy significativamente— el protagonista del libro, el habitante principal de “la Universidad desconocida”.

¿A quién se dirige ese precioso poema titulado «Tardes de Barcelona» y qué significa?: «En el centro del texto / está la lepra. // Estoy bien. Escribo / mucho. Te / quiero mucho». Quizá lo más fascinante de Bolaño sea precisamente la imposibilidad de descifrar completamente los enigmas que construye en sus páginas, en las que se baraja su vida íntima, su memoria, su fantasía, la literatura o la metaliteratura, y creo que en este libro podemos encontrar también la mejor definición posible de su obra, ahora y en el futuro: «Un sueño maravilloso / que atraviesa países y años / Un sueño maravilloso / que atraviesa enfermedades y ausencias».

 

Los Libros de Octubre

el 3 octubre, 2018 en Los Más Recomendados

Todas las pequeñas librerías culturales son edificios inteligentes, en el sentido más noble del adjetivo. Y deberían ser visitadas con más frecuencia por esas gentes que aseguran que están deseando leer, por ejemplo, El Quijote, pero que no podrán hacerlo mientras no tengan un poco de tiempo… cuando lo exactamente cierto es que hay que leer cuanto antes ese tipo de libros necesarios precisamente, entre otras cosas, para tener tiempo, es decir, para poseer de verdad el tiempo, para habitar dentro del tiempo de una forma más plena y soberana, más libre y vigilante. Es ésa una batalla vital en la que también nos ayudarían los diez libros que las libreras y libreros españoles os recomendamos con más unanimidad para este octubre que acaba de arrancar. Entre ellos hay dos recopilaciones de cuentos: la de un clásico contemporáneo (el noruego Askildsen) y la de un clásico-clásico (el inquietante Stoker), aparte de los relatos detectivescos de Piglia, novelones que inauguran sagas (Cărtărescu), crónicas sobre épocas oscuras (Walsh) o epistolarios serenos pero vibrantes del 27 más discreto o tal vez menos visibilizado (Zambrano y Gaya). La novela en español la pone Santiago Lorenzo, agudo y gamberro como siempre (pero también como nunca) y en inglés llega la prosa psicológica y envolvente de Peter Cameron. El ensayo viene de la mano de Richard Cohen, indagando en las manías privadas de los escritores que más nos han acompañado, y la poesía sólo podía ser ofrecida por la dama de Amherst, una Emily Dickinson que estrena un nuevo vestido, muy bien ilustrado. Con aliados como éstos, la victoria contra el tiempo está garantizada. Leámoslos, y el tiempo será nuestro. Tiempo de calidad. Tiempo inteligente.

Un fin de semana

Un fin de semana

Cameron, Peter

ISBN

978-84-17007-55-3

Editorial

Libros del Asteroide

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Preferiría ser amada

Preferiría ser amada

Dickinson, Emily

ISBN

978-84-17281-72-4

Editorial

Nórdica Libros

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El ala izquierda

El ala izquierda

Cartarescu, Mircea

ISBN

978-84-17115-86-9

Editorial

Impedimenta

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No soy así

No soy así

Askildsen, Kjell

ISBN

978-84-17281-71-7

Editorial

Nórdica Libros

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Cuentos completos

Cuentos completos

Stoker, Bram

ISBN

978-84-8393-242-1

Editorial

Páginas de espuma SL

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Cómo piensan los escritores

Cómo piensan los escritores

Cohen, Richard

ISBN

978-84-17059-85-9

Editorial

Blackie Books

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Operación Masacre

Operación Masacre

Walsh, Rodolfo

ISBN

978-84-17007-62-1

Editorial

Libros del Asteroide

Mas información

Los asquerosos

Los asquerosos

Lorenzo, Santiago

ISBN

978-84-17059-99-6

Editorial

Blackie Books

Mas información

Y así nos entendimos

Y así nos entendimos

Zambrano, María / Gaya, Ramón

ISBN

978-84-17143-64-0

Editorial

Editorial Pre-Textos

Mas información

Los casos del comisario Croce

Los casos del comisario Croce

Piglia, Ricardo

ISBN

978-84-339-9860-6

Editorial

Editorial Anagrama

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Los Libros de Septiembre de 2018

el 5 septiembre, 2018 en Los Más Recomendados

Leer afanosamente con el objetivo de llegar a ser sabio implica, nos parece, cierto despiste de partida: es mucho más sabio leer simplemente por placer, por pura diversión, por necesidad, acaso casi por vicio, y ése…, como dijo el clásico, es el camino de los que acabarán instalados en la sabiduría. Que la rentrée, pues, nos pille preparados, hambrientos de papel, con ganas de continuar el verano… pero por otros métodos. Como quien acumula leña para sobrevivir al invierno, hay que ir haciéndose con los libros de la temporada, y los diez de esta primera lista de la temporada son los que con más ahínco nos proponen las libreras y los libreros de España. Ficción, no ficción y hasta poesía: el verano ha sido alegre, sí, pero con el otoño llega la felicidad.

Cara de pan

Cara de pan

Mesa, Sara

ISBN

978-84-339-9861-3

Editorial

Editorial Anagrama

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Devastación

Devastación

Kristensen, Tom

ISBN

978-84-16544-77-6

Editorial

Errata Naturae Editores

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El rey recibe

El rey recibe

Mendoza, Eduardo

ISBN

978-84-322-3407-1

Editorial

Seix Barral

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Algunas formas de amor

Algunas formas de amor

Mew, Charlotte

ISBN

978-84-16291-69-4

Editorial

Periférica

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Chéri

Chéri

Colette

ISBN

978-84-17346-22-5

Editorial

Acantilado

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Causas naturales

Causas naturales

Ehrenreich, Barbara

ISBN

978-84-17141-67-7

Editorial

TURNER PUBLICACIONES

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Cual menguando

Cual menguando

Maillard, Chantal

ISBN

978-84-9066-571-8

Editorial

Tusquets Editores

Mas información

La trenza

La trenza

Colombani, Laetitia

ISBN

978-84-9838-880-0

Editorial

PUBLICACIONES Y EDICIONES SALAMANDRA

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Prestigio

Prestigio

Cusk, Rachel

ISBN

978-84-17007-58-4

Editorial

Libros del Asteroide

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El hilo rojo

El hilo rojo

Celaya, Gabriel

ISBN

978-84-9895-336-7

Editorial

VISOR LIBROS

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I Premio Los Libreros Recomiendan y I Premio Javier Morote

el 2 julio, 2018 en Noticias

  • David Trueba, María Elvira Roca Barea y Karmelo C. Iribarren obtienen los premios literarios ‘Los Libreros Recomiendan 2018’, y Sabina Urraca consigue el Premio ‘Javier Morote’.
  • Los premios, otorgados por las librerías independientes españolas, premian títulos publicados en 2017 que destacan por su especial calidad para los libreros de CEGAL.

Madrid, 3 de julio de 2018

El pasado jueves, 28 de junio, se reunió en Madrid el jurado de la primera edición de los premios literarios ‘Los Libreros Recomiendan 2018’, recién creados por CEGAL (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros) con el apoyo de la Dirección General del Libro, la Lectura y las Letras del Ministerio de Cultura, para reconocer libros publicados durante el año anterior al fallo que, a juicio de las librerías independientes españolas, destacan por su calidad y merecen ser especialmente distinguidos. Es el criterio independiente de esas libreras y libreros de toda España, quienes a través de una votación demuestran la diversidad de sus preferencias y de sus gustos literarios, eligiendo entre los títulos publicados a lo largo de 2017 que hayan sido reseñados o destacados en la web de recomendaciones literarias ‘Los Libreros Recomiendan’.

En esta primera edición, un jurado compuesto por Eva Cosculluela (librería Los Portadores de Sueños, de Zaragoza), Eva Boj Bragado (librería Rafael Alberti, de Madrid), Mikel Iglesias (librería Letras a la Taza, de Tudela), Alberto Sánchez (librería Taiga, de Toledo), y Chiara Delle Donne (librería Diógenes, de Alcalá de Henares) ha acordado adjudicar el premio de la categoría de Ficción a la novela Tierra de campos’, de David Trueba (Editorial Anagrama), el premio de la categoría de No ficción al ensayo histórico Imperiofobia’ y leyenda negra, de la profesora María Elvira Roca (Ediciones Siruela) y el premio de la categoría de Poesía al libro Mientras me alejo’, de Karmelo C. Iribarren (Visor Libros).

Sobre la novela Tierra de campos, de Trueba, quien ya fue Premio Nacional de Narrativa por ‘Saber perder’, el jurado ha destacado que la narración ahonda “de un modo particularmente inteligente, divertido y conmovedor en el conocido mundo del escritor y cineasta madrileño, quien con su agudeza habitual, una prosa ágil y cuidada y una estructura que alterna el presente con un repaso a la vida del protagonista, nos regala esta historia de amistad, de reflexión sobre la vida y sobre el paso del tiempo, sobre quiénes somos en realidad”.

En cuanto a Imperiofobia y leyenda negra, el estudio histórico de Roca, los miembros del jurado la aplauden “por el rigor de la investigación llevada a cabo por la autora para hacernos conocer mejor nuestra historia, la cual ilumina nuestra comprensión del presente de nuestra sociedad y nos ayuda a plantear e incluso gestionar el futuro común en unos momentos de grandes desafíos relacionados con las diversas identidades colectivas”.

Por último, el veterano poeta donostiarra Karmelo C. Iribarren ha convencido al jurado con los versos de Mientras me alejo “por constituir un eslabón más, pero especialmente brillante y profundo, en la trayectoria poética del autor donostiarra, que sabe ser inteligible y comunicativo sin renunciar a ninguna autoexigencia, o introducir contenidos sociales en un libro que, a su vez, busca una trascendencia muy particular, personal, melancólica y herida pero también celebrativa a su modo, con humor ocasional y alegrías secretas”.

I PREMIO JAVIER MOROTE

Además, el mismo jurado ha otorgado el I Premio ‘Javier Morote’, un premio cuyo nombre honra la memoria del librero recientemente fallecido fundador del espacio de recomendación de libros de CEGAL ‘Los Libreros Recomiendan’, y que nace para distinguir “la obra de algún autor o autora joven que haya publicado algún libro el año anterior, para destacar y alentar la brillantez de sus inicios literarios”.

En su primera edición, el premio ha distinguido la novela ‘Las niñas prodigio’, de la escritora Sabina Urraca (San Sebastián, 1984), publicada por la editorial riojana Fulgencio Pimentel. Se trata de una novela refrescante y descarada que, a juicio del jurado, no sólo es plenamente convincente en sus méritos literarios sino que anuncia la posibilidad de una carrera literaria sobresaliente.

Los premios se entregarán en otoño, durante el acto de presentación de la renovada plataforma de recomendación de las librerías independientes Los Libreros Recomiendan.

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“Para una teoría de las distancias”, de Lorenzo Oliván

el 21 junio, 2018 en Libro de la Semana

Para una teoría de las distancias

Para una teoría de las distancias

Oliván, Lorenzo

ISBN

978-84-9066-556-5

Editorial

Tusquets Editores

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Aquello que nos decían de pequeños de que “la verdad siempre se acaba descubriendo” es casi siempre exacto en el territorio de la poesía, y poco a poco, discretamente, libro tras libro…, tiene ya algo de clamor el hecho de que Lorenzo Oliván (Castro Urdiales, 1968) es uno de los más inspirados y profundos poetas españoles de hoy. Y cuenta con la ventaja, además, de que es, digamos, un “poeta ecuménico”, esto es, que gusta y convence a todas las tendencias estéticas, a todas las escuelas, algo que en el fondo es propio de su generación, esos poetas nacidos en los 60 que resolvieron de la forma más sagaz la absurda oposición anterior entre inteligibilidad y hermetismo, entre cotidianeidad y trascendencia… Álvaro García, Luis Muñoz, Ada Salas, Isabel Bono, Carlos Marzal, Antonio Moreno, Javier Rodríguez Marcos o Vicente Gallego forman parte también de esa quinta, que supieron escoger lo mejor de los dos caminos y fundirlos en una poesía renovada y en general muy superior a lo que heredaron. Y, en el caso de Oliván, la consagración “oficial” llegó con el Premio de la Crítica concedido en 2015 a su anterior poemario, el magistral Nocturno casi.
“No sé qué parte de la luz se filtra, / pero la que se filtra / quiere que yo la piense”, afirmaba en uno de los poemas de ese libro, y parece que esos versos magníficos dialogan con algunos de los nuevos, recién abierto: “Hasta la luz, / para poder pensarla, / sentirla como luz, / se aleja a cada instante de sí misma”, o, dándole aún una vuelta, varios poemas después: “Cuando miro la luz, / intuyo en ella una actitud pensante / que, recogida en su silencio, / crea”. Lo que Oliván ha hecho con la luz (que es otra frecuente y explicable obsesión de los poetas) es prodigioso, y muestra como pocas otras cosas el trabajo del poeta cántabro, que con el tiempo ha ido pasando de lo más sensitivo a lo más intelectual, de la emoción a la lucidez, pero sin perder ni un momento de vista lo esencial (como demuestra su maravillosa “Albada”). El poema “Eje” es útil para entender su poética, y también “Algo así” (“Lo esencial / de otra forma. // Algo así / la escritura”), pero todo poema es, al cabo, una poética, y no hay mejor forma de entender el mundo de un poeta que tratar de comprender y compartir su perspectiva. Tomás Segovia afirmaba en una entrada de sus diarios que “la poesía es convertirse en mirada”, y es algo que podría suscribir Oliván, tan indagador siempre, tan minucioso a la hora de meditar de forma sublime sobre cosas muy próximas, no tanto, en su caso, a partir de anécdotas de las que sacar símbolos o enseñanzas como a través de objetos, fenómenos, paisajes. Oliván es también uno de los mejores aforistas españoles (domina un género mucho más difícil de lo que parecería, si juzgamos por la pequeña moda editorial que protagoniza), y en el último texto del libro donde el año pasado recopiló todos sus aforismos, Dejar la piel, daba otra buena pista: “Ésta es mi actitud ante la creación poética: todo dialoga conmigo, sin saber bien de qué hablamos”.
En poesía lo distinguido es no ser llamativo, lo elegante es no complicar la sintaxis o el léxico, y saber hablar de cosas complejas con lenguaje corriente, con cercanía, con una naturalidad que casi hace fácil lo misterioso, no hacer enrevesado lo que ya es, por naturaleza, incomprensible. Es muy probable que, en ese sentido, ningún poeta español actual haya hecho mejor las cosas que Lorenzo Oliván. Para una teoría de las distancias viene a confirmarlo definitivamente.

“Correo literario”, de Wisława Szymborska

el 31 mayo, 2018 en Libro de la Semana

Correo Literario

Correo Literario

Szymborska, Wislawa

ISBN

978-84-17281-18-2

Editorial

Nórdica Libros

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Si las estadísticas lectoras (y nuestra propia experiencia al respecto) no nos engañan, la mayoría de clientes pasarán de largo de este libro al verlo ya no en la sección de poesía sino, todavía peor, en la de teoría literaria, y es una lástima porque están así renunciando al libro más inteligente, divertido y literalmente desternillante del mundo.

No, no exageramos: es un libro con el que soñábamos desde que hace tres años apareció en español la maravillosa Trastos, recuerdos. Una biografía de Wisława Szymborska, de las periodistas polacas Anna Bikont y Joanna Szczęsna. El capítulo 9 de aquel libro se titulaba “Quince años en Żicie Literackie“, y reproducía ya, al tiempo que las glosaba, alguna de las respuestas que, anónimamente, dio Szymborska a los candidatos a escritor que enviaban sus tentativas, más tímidas o más altivas, a esa publicación: “Recordaba también que no se debe sucumbir en exceso a las emociones y que de los sentimientos más nobles podían nacer poemas malos”, “También aconsejaba mirar con lupa las palabras y hacer uso de las grandilocuentes con el comedimiento de un boticario“…

El libro que Nórdica Libros ha puesto ahora en nuestras manos, traducido por Abel Murcia y Katarzyna Mołoniewicz, es una importante selección de los más chispeantes y reveladores veredictosque aquellos originales le  merecieron, con los cuales la poeta levanta, como quien no quiere la cosa, toda una teoría general de la escritura que resulta francamente reconfortante, por lúcida, modesta y alérgica a los intrusos que la literatura ha tenido que sufrir en toda época y todo lugar. Y siendo sus poemas tan buenos como son, lo cierto es que Szymborska tal vez brillaba incluso más en sus ensayos, sus cartas, sus informes de lectura, y esta antología es, en ese sentido, un verdadero banquete, y un libro simplemente necesario para cualquiera que pretenda sentarse a escribir sus cosas o, sobre todo, para cualquiera que se proponga enseñarlas.

Es muy tentador ofrecer aquí una pequeña antología de la antología, pero son tantos los apuntes geniales, tantas las intuiciones exactas, tantos los consejos impagables… que hemos de renunciar, emplazando a todo el mundo a la lectura inmediata del libro, con el mismo espíritu con el que las autoridades sanitarias obligan a vacunarse. Pero adelantaremos que Szymborska defendía para los escritores una combinación de talento innato (algo que juzgaba simplemente necesario) y de trabajo, de perseverancia, de esfuerzo… y también de paciencia, de mesura: tan peligroso como lanzarse a escribir con excesiva precocidad (“El éxito de un debut juvenil depende sobre todo de la frescura de la imaginación y de una forma de mirar el mundo no rutinaria”) es acostumbrarse a la fecundidad, que te guste demasiado lo que tú mismo escribes y pierdas el criterio (la poesía es una fiesta, y ésta, por definición, “no se da todos los días, sino sólo muy de vez en cuando, es el fruto de un estado excepcional, una feliz casualidad. Ni siquiera los poetas con un gran bagaje literario están habituados a escribir poemas. A no se que ya no sean poetas”…). Lo demás, en el libro (y lo demás no es silencio, sino el mayor de los jolgorios).

 

“Poesía reunida”, de Wallace Stevens

el 17 mayo, 2018 en Libro de la Semana

Poesía reunida

Poesía reunida

Stevens, Wallace

ISBN

978-84-264-0500-5

Editorial

LUMEN

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Durante varios años hubo quienes, por decirlo suavemente, fuimos poco tolerantes con la llamada “poesía hermética”. Considerábamos que si una persona de inteligencia media y con una cierta experiencia lectora no entendía un poema, el problema no era de esa persona, sino del poema. La poesía, en fin, debía ser finalmente inteligible: tal vez era bueno que los versos no se entendieran completamente (nada peor que esos poemas “de usar y tirar” que, una vez que se han leído, ya se han leído para siempre, sin que, por planos u obvios, aporten nada nuevo en sucesivas lecturas), tal vez no era necesario entenderlos “a la primera”, tal vez no era preocupante que determinadas personas no los entendiesen en absoluto…, pero si un lector competente no entendía de una forma suficientemente satisfactoria un poema escrito en su lengua natal o bien traducido, estaríamos hablando de un poema fallido, un experimento fracasado, y no de un lector negligente o limitado o perezoso… Con el tiempo, y tras leer a ciertos poetas “difíciles” pero extraordinarios, fuimos suavizando esa convicción, aceptando que a veces no hace falta entender completamente un poema para comprenderlo o asumirlo plenamente, y comprobamos que hay poetas que, por pura coherencia, por honestidad literaria, se sirven de un universo muy particular, un lenguaje muy suyo y a veces intransferible, para expresar aquello que necesiten decir. La poesía, en fin, no tenía que ser informativa, sino meramente comunicativa, y bastaba con aportar al lector una “sensación” más que una “noticia” o, por supuesto, una anécdota banal.

Hay autores, en fin, a cuya puerta hay que llamar varias veces para conseguir entrar en su casa, en su mundo, en su “idioma”. Ahora Andreu Jaume ha recopilado y prologado para la editorial Lumen la Poesía reunida (que no completa) del estadounidense Wallace Stevens, y nos brindan así una ocasión extraordinaria para insistir en esa lectura y, con un poco de esfuerzo, franquear por fin el umbral de un poeta no exageradamente complicado pero, desde luego, no sencillo. Stevens a veces se decora en exceso, de vez en cuando se le va de las manos su afán juguetón o experimental (ese exceso de ironía o esa exhibición de inteligencia que tanto –y no siempre positivamente– ha influido en los poetas españoles nacidos en los años 70) pero en las muy frecuentes ocasiones en que acierta con la forma, el tono y, sobre todo, lo que dice (que ha de ser, al cabo, lo que más cuente) es realmente deslumbrante, destellante: “¿Fracasará nuestra sangre? ¿Llegará ésta a ser / sangre del paraíso? Y la tierra, ¿se asemejará / al paraíso que conoceremos? / El cielo estará entonces más próximo que ahora, / una parte de esfuerzo y otra más de dolor, / y, cercano, en la gloria, el amor perdurable, / no este azul que separa, indiferente”.

“La muerte es la madre de la belleza”, afirma Stevens en ese mismo poema, y allí ya late la naturaleza aforista del poeta, de la que este volumen también da buena cuenta, pues recoge en apendice los aforismos completos, dispersos por varios libros. En esas sentencias nos encontramos de nuevo a todos los Stevens posibles: el brillante, el provocador, el exacto, el filósofo, el poeta, el teórico, el profesoral, el vagamente confesional, el francamente equivocado incluso aunque entendamos su juego (“La vida es el reflejo de la literatura”) o el que en los apuntes metapoéticos da pistas cruciales sobre sus propios versos (“La poesía no es personal”…).

Stevens es mucho mejor en los poemas, como en las maravillosas “Trece maneras de mirar un mirlo” (ese poema en el que se revela algo tan impactante como que “A man and a woman / Are one. / A man and a woman and a blackbird / Are one”…) o “El hombre de la guitarra azul”, un poema realmente importante, una defensa de la diferencia que es acaso parcialmente discutible en lo que dice pero incontestable en su forma de decirlo, y con alguna sección sublime, como la XI, en la que “el hacedor de algo aún por hacer” afirma que ”En las piedras la hiedra, lentamente, / se convierte en las piedras. Las mujeres // en ciudades, los niños en los campos / y oleadas de hombres se convierten en mar. // Es el acorde falsificador. / Revierte el mar después sobre los hombres, // los campos se apoderan de los niños…”. No se puede decir más… pero Stevens lo hizo.