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“Un lugar pagano”, de Edna O’Brien

el 25 octubre, 2017 en Libro de la Semana

Un lugar pagano

Un lugar pagano

O'Brien, Edna

ISBN

978-84-16544-46-2

Editorial

Errata Naturae Editores

Mas información

La infancia es uno de los territorios literarios más visitados. La vida, desde de los ojos de quien la mira por primera vez, es más luminosa, más brillante, menos complicada. Y son esos ojos, los de una niña que observa atenta lo que sucede a su alrededor, los encargados de contar en  Un lugar pagano la vida de una familia en un pequeño pueblo de la Irlanda de los años cuarenta. Nada más que eso. Y nada menos que eso.

La familia que protagoniza esta historia es muy tradicional, ultrarreligiosa, estricta en la observación de los valores más profundos de la iglesia católica. El padre, un hombre autoritario, manirroto, alcohólico y juez de paz de su pueblo. La madre, una mujer austera, muy severa, resignada a aguantar las palizas de su marido y hacerle la cena a continuación. Unos padres que juzgan rigurosamente, que no perdonan las faltas de los demás mientras son sumamente permisivos con las suyas.

La novela arranca con una primera parte plácida y muy descriptiva donde la protagonista nos enseña su casa y nos presenta a su familia, como haría con un invitado que acaba de llegar. Sin acontecimientos importantes que hagan avanzar la trama, podría parecer un texto ligero sobre la niñez. Pero tras esta aparente ligereza, O’Brien plantea el germen de todos los conflictos que vendrán. Porque Un lugar pagano es una novela familiar y no existen familias sin conflictos: quien lo trae es Emma, la hermana mayor, que trae la deshonra a la familia con un embarazo de padre desconocido que cambiará la vida de todos. Y mientras esto pasa, pasa también la vida para la protagonista, que ve cómo muere una amiga enferma, sufre los abusos de un sacerdote o siente el primer amor desde su mirada de niña que descubre el mundo.

En esta novela llena de detalles autobiográficos, O’Brien utiliza la segunda persona para escribirse una carta a sí misma, para mantener una larga conversación con la niña que fue. Ese valiente recurso narrativo consigue que esta niña, que en la novela no tiene nombre, escuche narrar su vida con aparente lejanía, hasta con cierto desapego, casi como si estuviera escuchando hablar de otra niña pequeña en otro pueblo pequeño. Pero no: la niña es ella y la atmósfera asfixiante de esa sociedad hipócrita y cerrada la hacen querer escapar, a la vez que escapa también de su niñez para entrar en la adolescencia.

Un lugar pagano recoge la esencia de la excelente trilogía formada por Las chicas de campo, La chica de ojos verdes y Chicas felizmente casadas (todas ellas publicadas por Errata Naturae) y la lleva un paso más allá. Edna O’Brien nos ofrece una literatura exquisita llena de detalles hermosos. Una literatura llena de vida.

 

Librería Los Portadores de Sueños (Zaragoza)