Estás navegando por el archivo de Anelio Rodríguez Concepción.

“Historia ilustrada del mundo”, de Anelio Rodríguez Concepción

el 25 enero, 2018 en Libro de la Semana

Historia ilustrada del mundo

Historia ilustrada del mundo

Rodríguez Concepción, Anelio

ISBN

978-84-17143-07-7

Editorial

Editorial Pre-Textos

Mas información

He aquí, amigos, un libro amable como muy pocos que hayamos leído últimamente, uno de esos libros reveladores como quien no quiere la cosa, significativos en su pequeñez, expresivos como sin proponérselo…

No se trata de una novela, sino de un álbum familiar, un conjunto de breves retratos de ascendientes del autor, seres próximos y queridos que de repente se hacen literatura, aunque sea una literatura sin ficción, casi sin narrativa, aunque sí pueda haber ensoñación, estetización… magia. Tampoco es exactamente un libro memorialístico porque el autor sólo aparece oblicuamente, como compañía, como presencia, como “consecuencia” de esas historias, anécdotas o rumores que nos cuenta, pero en ese sentido encierra también una lección de literatura, es decir, una lección de vida: ¿por qué nos va a importar más lo que nos cuenten escritores principales sobre sus anónimos familiares que los de Anelio Rodríguez Concepción, un escritor modesto pero con tablas, con veteranía… No sólo los grandes autores tienen derecho a hablar sobre temas periféricos de su propia vida: si alguien cuenta sus cosas con verdad y buen estilo, con gracia y con sencillez… eso que cuenta acaba interesando, llegando, sirviendo.

El libro va encabezado por una larga y sentida dedicatoria a la madre, para la cual, dice Rodríguez Concepción, se ha escrito el libro, y en efecto es una especie de álbum de retratos (literalmente, pues cada capitulito va precedido de una fotografía de quien o quienes se van a ver comentados allí: de ahí lo de “ilustrada” del título) que en principio tienen un interés muy privado, particular, pero que, al estar escritos como están escritos, suponen toda una inmersión en cierta intrahistoria canaria, y la suerte de esas personas anónimas acaba importándonos a todos. Está muy bien escrito, en un estilo modesto pero eficaz, en voz muy baja. Hay momentos divertidos y pasajes dolorosos, gentes con suerte y personas destrozadas por distintos peligros, mujeres luminosas (tocadas por “el más elevado grado de la inteligencia humana: el que se manifiesta con la bondad”)  y hombres a los que apagaron a fuerza de violencia. Y todo ello va formando un retablo precioso, delicado, frágil, lleno de sensibilidad, sabio. Un libro que puede convertirse en una joya secreta, de esas que sólo encuentran quienes en verdad se las merecen.